Antes de que se enfríe el café.

COLUMNA LO MÁS IMPORTANTE DE LO MENOS IMPORTANTE

Por: Cristian Palomares 
Foto: Redes sociales Club Santos a 
14 de enero de 2025

El año anterior nos dejó un amargo sabor de boca con el peor torneo en la historia del Santos Laguna, quedando en último lugar de la tabla general y dando una paupérrima idea de juego. Nos dejó también la esperanza de que las cosas se pueden hacer bien en el futbol mexicano, como el equipo de Pachuca, que tuvo una brillante actuación en el Torneo Intercontinental, dejando fuera al equipo campeón de la Libertadores y dando un partido bastante decente ante una de las mejores escuadras del mundo, el Real Madrid.
El año nuevo comenzó y con ello se renovaron los bríos y las esperanzas con la llegada del “Tano” Ortiz, un hombre, por así decirlo, de casa, acompañado por un histórico del Santos, el “Chato” Rodríguez, las cosas parecían caminar bien, refuerzos a tiempo y rumores que ponían a jugadores de renombre en el cuadro de la Comarca, pero ya iniciado el torneo, los demás refuerzos no han llegado.
La primera exhibición del equipo, aunque no tan pobre como las del equipo de Nacho Ambriz, nos deja con las mismas incertidumbres, no hay un ataque potente, ni siquiera un jugador desequilibrante que haga diferencia en el engranaje del equipo; esperemos que por lo menos la directiva haga el esfuerzo de traer un hombre de ataque para poder mostrar un juego decente mínimo.
El Año Nuevo nos regalo ya el primer clásico español del año, creo yo, el más importante de ellos, si no, por lo menos el más mediático de todos, el Barcelona se coronó campeón frente su acérrimo rival, el Real Madrid, en la final de la Súper Copa de España.
Aunque en importancia es el torneo que menos jerarquía tiene para el futbol español, un torneo ganado y más ante tu némesis, siempre dará motivación para enfrentar la larga temporada que se viene. En una magistral muestra de estrategia, Flick, le volvió a ganar la partida a Ancelotti, dejando otra goleada para el cuadro merengue a manos del equipo Culé, dejando en claro y lo digo por el Santos Laguna, que no son los jóvenes los causantes del mal paso del equipo, es la estrategia, porque con un grupo de jóvenes cobijados por algunos jugadores de calidad, le pintaron la cara al mejor equipo del mundo, dejando en el campo a un equipo con nombres como Vinicius Junior, Bellinham, Mbappé y compañía.
En lo que yo autodenomino, síndrome de Diógenes literario, el cual se conoce por el hecho de acumular cosas que son de utilidad y dejarlas ahí viendo pasar el tiempo, sin ser removidas o darle un uso en sí, bueno, lo llamó así porque desde hace tiempo me ha dado por comprar y acumular libros los cuales no he tenido oportunidad, tiempo o iniciativa de darles una ojeada, me di a la tarea de comenzar a darles uso por lo menos unos minutos al día y me topé con un libro japonés que cuenta la historia de una leyenda urbana que dice que en una cafetería de cierta ciudad en Japón, podrías viajar en el tiempo, con el fin de revivir el pasado, dicho viaje tenía ciertas reglas que parecían absurdas, como poder viajar sólo en el pasado el día en que estuviste en el café, con la misma persona que te acompañó, pero nada de lo que hicieras, te permitiría cambiar el presente, solo vivir ese momento nuevamente y tal vez actuar de manera diferente a sabiendas que nada cambiaría la realidad, la última regla pero no la menos importante, el viaje en el tiempo sólo duraría el instante que el café se mantuviese caliente.

Conforme avanza la lectura y vas viendo las reglas, surge la interrogante de ¿Qué sirve viajar al pasado si no puedes arreglar o cambiar nada? Es ahí cuando en un ejercicio de introspección me dije, claro que a veces sería bueno revivir fuera de la memoria ciertos momentos que nos han dado felicidad, aunque sepas el resultado final, y observando el juego de esta jornada contra Chivas, pensé, ¡claro que sería lindo volver a revivir ese Invierno del 96! Ese gol de Gabriel Caballero, consecuente de una jugada magistral de equipo partiendo desde la banda, triangulando hasta terminar en una definición exquisita, o el gol que ahora todos sabemos que fue en posición adelantada de Jared Borguetti, no importa ya saber el resultado final, volver a vivir ciertos momentos sería un incentivo a la nostalgia, a ese tipo de nostalgia que nos hace recordar y sonreír ante esos buenos momentos, entonces no resulta tan descabellada la idea y viajar atrás en el tiempo y revivir algunos buenos momentos, a mí ya se me enfrío el café escribiendo estas líneas, pero esa es otra historia, por lo pronto seguiremos escribiendo de los más importante de lo menos importante.